
Objetivo Residuo Cero: el juego que convierte la economía circular en una experiencia colaborativa para las áreas empresariales
Atalayas Ciudad Empresarial en colaboración con la empresa Gamify Solution ha desarrollado “Objetivo Residuo Cero”, un juego de mesa diseñado para acercar los principios de la economía circular, la sostenibilidad y la colaboración empresarial de una forma práctica, participativa y dinámica. Una herramienta innovadora que demuestra que la competitividad de una empresa también depende de la fortaleza del ecosistema del que forma parte.
¿Cómo explicar de forma sencilla estos conceptos? En Atalayas Ciudad Empresarial hemos encontrado una respuesta diferente: aprender jugando.
Objetivo Residuo Cero es un juego de mesa semi-cooperativo que recrea el funcionamiento de un área empresarial. Cada participante gestiona su propia empresa, toma decisiones estratégicas, intercambia recursos y colabora con el resto de jugadores para construir un entorno empresarial más competitivo y sostenible.
Sin embargo, el objetivo va mucho más allá de eliminar residuos. Para alcanzar la victoria, los jugadores deberán equilibrar tres factores fundamentales: sostenibilidad, rentabilidad y reputación, reflejando así los retos reales a los que se enfrentan las empresas en su día a día.
El juego ha sido concebido como una herramienta de sensibilización y dinamización, capaz de trasladar de forma práctica conceptos relacionados con la economía circular, la simbiosis industrial, la colaboración empresarial y el valor que aporta una buena gestión de las áreas empresariales.
Con una duración aproximada de entre 60 y 90 minutos y pensado para grupos de entre 2 y 6 participantes, Objetivo Residuo Cero está orientado a empresas, entidades gestoras, centros educativos, universidades y organizaciones que deseen trabajar la sostenibilidad desde una perspectiva participativa y experiencial.
Esta iniciativa se enmarca en la apuesta de Atalayas Ciudad Empresarial por desarrollar nuevas herramientas de innovación y aprendizaje que impulsen la competitividad empresarial y fomenten una cultura de colaboración como base para construir áreas empresariales más resilientes, eficientes y sostenibles.
